La identidad corporativa es el conjunto de atributos (rasgos propios y diferenciales) asumidos por la empresa y constitutivos de forma articulada del discurso de su estrategia de identidad: cómo la empresa se muestra, se presenta a sí misma y se hace reconocer e identificar, formando todo ello parte de su estrategia de comunicación. La identidad corporativa es el ADN de la empresa, los cromosomas de su génesis, infundidos en la misma como espíritu institucional de la empresa: cómo se relaciona o comporta la empresa en tanto que institución y actor privilegiado de la realidad social (un modo particular de actuar, una conducta con sus empleados, sus accionistas y sus clientes; con otras instituciones, proveedores, asociaciones de consumidores y usuarios, con las causas de interés cívico y cultural, con la sociedad); cómo comunica todo esto dentro y fuera de la organización, supone diferentes modos de comunicar y comunicarse, de hacerlo con distintos públicos, con objetivos diferentes y a través de diversos medios y soportes, humanos y técnicos.
Las empresas se presentan a sí mismas a través de cuatro maneras diferentes:
- quién eres
- qué haces
- cómo lo haces
- adónde quieres llegar
La identidad corporativa se manifiesta en cuatro áreas:
- productos y servicios; lo que haces o vendes
- entornos; los lugares en que desarrollas tus actividades o tus ventas
- comunicaciones; los modos en que explicas lo que haces
- comportamiento; cómo te comportas con tus empleados y con el exterior.






